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Industria, IA y sustentabilidad: el desafío de transformar la tecnología en desarrollo sin dejar a nadie afuera

El especialista en Inteligencia Artificial y Tecnología Sergio Candelo participó de un nuevo capítulo de “Ser Industria”, por Sirivinsky Stream, donde analizó junto a Darío Ríos el impacto de la tecnología sobre la producción, el empleo y la economía. Eugenia Roig, especialista en Economía Circular e Industria Sostenible, sumó una mirada sobre los residuos, el consumo y la necesidad de repensar los modelos productivos.

La relación entre tecnología, industria y sustentabilidad fue el eje central de un nuevo capítulo de “Ser Industria”, por Sirivinsky Stream, conducido por el editor del programa, Darío Ríos. En esta oportunidad, el especialista en Inteligencia Artificial y Tecnología Sergio Candelo y la especialista en Economía Circular e Industria Sostenible Eugenia Roig abordaron algunos de los principales desafíos que atraviesa la producción argentina frente a los cambios tecnológicos y ambientales.

Durante el programa, Candelo planteó que la discusión sobre inteligencia artificial no puede limitarse al temor por la pérdida de puestos de trabajo. Para el especialista, la incorporación de nuevas tecnologías obliga a pensar cómo se distribuirá la riqueza y qué lugar ocupará el trabajo humano en una economía cada vez más automatizada.

Industria y una economía atravesada por la incertidumbre

Uno de los primeros temas abordados fue la situación económica y su impacto sobre las empresas. Candelo describió un escenario en el que consumidores y compañías están cuidando sus recursos y señaló dificultades vinculadas con el financiamiento y la circulación de dinero.

En ese contexto, mencionó la extensión de los plazos de cobro y el impacto que tiene la falta de liquidez sobre las empresas. La discusión derivó en la necesidad de analizar la economía como un sistema, en lugar de observar cada variable de manera aislada.

Los especialistas también pusieron el foco en los costos que enfrentan las industrias argentinas para competir. Impuestos, infraestructura y logística fueron señalados como algunos de los componentes que encarecen la producción y dificultan el acceso a los mercados internacionales.

Otro de los puntos planteados durante la entrevista fue el impacto de los costos logísticos. Como ejemplo, se mencionó el traslado de materias primas desde distintas regiones productivas hacia los puertos y posteriormente hacia los mercados internacionales.

Inteligencia artificial: ¿reemplazo o transformación del trabajo?

Uno de los momentos centrales del programa estuvo relacionado con el impacto de la inteligencia artificial y la automatización sobre el empleo.

Candelo planteó que el principal desafío consiste en determinar qué ocurrirá cuando las empresas puedan producir más utilizando cada vez menos trabajadores. El problema, explicó, no sería únicamente la pérdida de determinados puestos laborales, sino también la posibilidad de que una economía altamente productiva encuentre dificultades para sostener la demanda si una parte importante de la población pierde ingresos.

El especialista propuso entonces cambiar la mirada sobre la relación entre tecnología y trabajo. En lugar de pensar exclusivamente en qué empleos serán reemplazados, consideró necesario analizar qué nuevas actividades podrían desarrollarse y cómo se podría distribuir la riqueza generada por el aumento de la productividad.

Como ejemplo, relató una experiencia observada en una fábrica de Milán, donde la incorporación de tecnología a la logística no significó necesariamente la desaparición de los trabajadores, sino una modificación de sus tareas. La automatización permitió ordenar procesos y hacer más eficiente el trabajo, mientras las personas continuaron siendo necesarias para supervisar y operar el sistema.

Sin embargo, Candelo marcó una diferencia respecto de revoluciones tecnológicas anteriores: mientras otros avances generaron nuevas ocupaciones para los trabajadores desplazados de determinadas tareas, la inteligencia artificial y la robótica también pueden ser capaces de realizar parte de esas nuevas funciones.

“¿A qué nos vamos a dedicar los humanos?”, fue uno de los interrogantes que atravesaron el debate.

La discusión sobre el valor del trabajo

El programa también abrió una discusión más amplia sobre qué actividades son consideradas trabajo y cuáles quedan fuera de las mediciones tradicionales.

Candelo mencionó tareas de cuidado, actividades comunitarias y trabajos voluntarios que tienen un valor social pero que no necesariamente aparecen reflejados en indicadores económicos tradicionales.

En ese sentido, planteó la necesidad de discutir nuevas formas de organización social frente a una tecnología que puede incrementar significativamente la productividad.

También mencionó como antecedentes diferentes experiencias internacionales vinculadas con fondos soberanos y mecanismos de distribución de recursos provenientes de actividades productivas, como los casos de Alaska y Noruega.

Economía circular: producir pensando en el final del producto

La segunda gran parte de la entrevista estuvo centrada en la economía circular y la sustentabilidad.

Eugenia Roig sostuvo que la cuestión ambiental no debe reducirse únicamente al reciclaje. Para la especialista, el análisis tiene que comenzar desde el diseño del producto y continuar durante todo su ciclo de vida: producción, utilización y disposición final.

En ese marco, destacó la importancia del ecodiseño y del biodiseño y señaló que los diseñadores industriales tendrán un papel cada vez más relevante en la creación de productos que generen menos residuos y puedan ser reutilizados o recuperados.

Uno de los conceptos que atravesó la conversación fue la necesidad de pasar de una lógica de “basura” a otra en la que determinados materiales puedan ser considerados recursos.

“Todo junto es basura; por separado es recurso”, fue una de las ideas planteadas durante el programa al referirse a la necesidad de separar materiales para facilitar su recuperación.

El problema de los residuos en la construcción

Roig puso como ejemplo a la industria de la construcción, donde una demolición puede generar grandes cantidades de materiales diferentes.

Escombros, madera, aluminio, plásticos y otros elementos suelen terminar mezclados en un mismo contenedor. Esa combinación dificulta la recuperación y reutilización de materiales que podrían volver a incorporarse a procesos productivos.

Por eso, la especialista destacó la importancia de planificar la gestión de residuos desde el momento en que se diseña o desmonta una construcción.

La misma lógica, explicó, puede aplicarse a otros sectores productivos que generan residuos específicos y que todavía no cuentan con circuitos suficientemente desarrollados para recuperar esos materiales.

“¿Quién paga la sustentabilidad?”

Otro de los interrogantes centrales planteados durante la entrevista fue el costo de implementar procesos productivos más sustentables.

Roig señaló que, en momentos de dificultades económicas, las empresas suelen buscar reducir gastos y la sustentabilidad puede quedar relegada. Sin embargo, sostuvo que esa mirada resulta contradictoria con el concepto mismo de sostenibilidad, que implica pensar la actividad productiva a largo plazo.

La especialista también remarcó que la sustentabilidad no debe entenderse únicamente como una cuestión ambiental. Incluye la trazabilidad de los productos, el manejo de los residuos y la planificación de qué ocurrirá con un bien cuando termine su vida útil.

En ese sentido, el desafío consiste en conocer el recorrido completo de un producto y de los materiales que lo componen.

Del plástico a los residuos electrónicos

El plástico ocupó otro tramo importante de la conversación. Roig sostuvo que el problema no radica exclusivamente en la existencia del material, sino en qué ocurre después de que deja de utilizarse.

La discusión se extendió a los residuos electrónicos, frente al crecimiento constante de la cantidad de dispositivos conectados y el volumen de equipos que quedan fuera de uso.

En el programa se mencionaron iniciativas empresariales destinadas a recuperar una parte importante de los materiales presentes en los productos electrónicos y reincorporarlos a nuevos procesos.

La idea central fue que el diseño de los productos debería contemplar desde el inicio cómo serán reparados, reutilizados o reciclados.

La responsabilidad también alcanza al consumidor

Durante la entrevista también se puso en discusión el papel de los consumidores.

Roig contó experiencias vinculadas con la acumulación de residuos plásticos y señaló que muchas veces los materiales llegan al ambiente como consecuencia de una cadena que comienza con la producción, continúa con el consumo y termina en una disposición inadecuada.

En ese sentido, remarcó la importancia de reducir el consumo innecesario, reutilizar productos y recuperar materiales.

La separación en origen fue presentada como apenas uno de los pasos de una cadena mucho más extensa: después de la clasificación debe existir un sistema capaz de recolectar, procesar, transformar y reincorporar esos materiales a la economía.

Tecnología para resolver problemas ambientales

Lejos de plantear una contradicción entre tecnología y sustentabilidad, los especialistas destacaron que las nuevas herramientas también pueden contribuir a resolver problemas ambientales.

La robótica, la inteligencia artificial, los sistemas de trazabilidad y las nuevas tecnologías aplicadas al diseño pueden colaborar en la recuperación de residuos y en la optimización de procesos industriales.

El desafío, según se desprendió de la conversación, consiste en que esas herramientas formen parte de una estrategia más amplia y no sean utilizadas únicamente para incrementar la producción y el consumo.

Logística e infraestructura: otro desafío para la industria argentina

Hacia el cierre del programa, la discusión volvió sobre uno de los problemas estructurales de la producción argentina: la infraestructura logística.

Los participantes analizaron los costos de transportar materias primas y productos y señalaron la necesidad de mejorar rutas, puertos y sistemas ferroviarios.

También se hizo referencia al traslado de arena destinada a Vaca Muerta desde Entre Ríos, con un volumen importante de camiones circulando por rutas que, según lo planteado durante el programa, presentan problemas de infraestructura.

Para los especialistas, la logística no es un aspecto secundario: forma parte del costo final de los productos y condiciona la capacidad de las empresas argentinas para competir.

Una agenda que cruza industria, tecnología y ambiente

El capítulo de “Ser Industria” dejó planteada una agenda que combina algunos de los principales desafíos del presente: la transformación tecnológica, el futuro del empleo, la competitividad industrial, la economía circular, la gestión de residuos, la infraestructura y la sustentabilidad.

La discusión sobre inteligencia artificial, en ese marco, aparece vinculada a una pregunta más amplia: cómo aprovechar el aumento de productividad sin profundizar problemas sociales y ambientales.

El programa también anticipó una jornada académica prevista para el 12 de noviembre en la Universidad del Este, donde se abordarán las oportunidades vinculadas con los puertos, el comercio exterior, la logística, la sustentabilidad y la trazabilidad, con participación de estudiantes, empresarios, académicos y representantes del Estado.